No falta actividad en materia de ciberseguridad. Gobiernos, empresas tecnológicas, sociedad civil, organizaciones filantrópicas, organismos internacionales e investigadores están invirtiendo recursos significativos para que el mundo digital sea más seguro. Sin embargo, las personas y organizaciones que más protección necesitan suelen seguir estando expuestas.
En un nuevo artículo, el presidente y CEO de GCA, Brian Cute, sostiene que el problema no es la falta de esfuerzo, sino la falta de orquestación. El ecosistema de la ciberseguridad suele premiar el éxito individual de las organizaciones en lugar de los resultados colectivos, lo que da lugar a esfuerzos duplicados, iniciativas desconectadas y conocimientos valiosos que no llegan lo suficientemente lejos. De cara al futuro, pide un modelo en el que cada sector se centre en sus fortalezas únicas mientras se coordina en torno a prioridades, pruebas y resultados compartidos.
Crear ciberresiliencia con rapidez y a escala requerirá que la acción colectiva sea la norma, y no algo que ocurra solo en proyectos o crisis individuales. Lee el artículo completo para explorar qué haría falta para construir un ecosistema de ciberseguridad diseñado para funcionar como un sistema. Te invitamos a compartir el artículo y a unirte a la conversación aportando tu perspectiva.

